Por qué los nidos vuelan y las palomas callan
Por qué mi palomita, por qué.
Por qué vuelas sin reconocer tu nido.
Dime si te busco por qué me has de despreciar.
Por qué entonces no cantas para amarnos.
Por qué cuando cantas no te amo.
Y por qué te amo tanto cuando no estás.
Dime por qué palomita me siento tan mal despues de llamarte.
Por qué matas asi una ilusión.
Por qué nace una ilusión sin hablar y por qué se muere con palabras.
Oh por qué muere una ilusión.
No sé paloma si sabes todo lo que te quiero, de todo lo que te extraño, no sé por qué este amor bonito se convierte en uno caprichoso y recoroso, cuando llegas.
Quizá porque vuelvas mucho y no te acuerdas de tu nido.
Quizá porque quieres poco o si mucho aún no me ha llegado tanto.
Que pasará paloma si yo también alzó vuelo, que pasará entonces con nuestro nidito de amor.
A dónde nuestro vuelo airoso nos llevará sin nuestro querer.
Por qué a veces quiero volar contigo y otras sin ti.
Por qué cuando vuelo sin ti siento que algo falta,
que me faltan tus alitas retumbarme el aire de mi costado.
Tal vez ambos no estemos disfrutando la dicha de volar de a dos, tal vez solo nos estemos molestando.
Por qué el preponderante juego se antepone a nuestro amor
y jugamos para ver quien lleva la delantera.
Por qué esta competencia de roles y competencias se ha vuelto tan importante y por qué no lo sé por qué no puedo desistir y dejarte ganar.
Por qué ganar y morir, por qué matar y no ganar, por qué apagar y salir.
Por qué vuelas sin reconocer tu nido.
Dime si te busco por qué me has de despreciar.
Por qué entonces no cantas para amarnos.
Por qué cuando cantas no te amo.
Y por qué te amo tanto cuando no estás.
Dime por qué palomita me siento tan mal despues de llamarte.
Por qué matas asi una ilusión.
Por qué nace una ilusión sin hablar y por qué se muere con palabras.
Oh por qué muere una ilusión.
No sé paloma si sabes todo lo que te quiero, de todo lo que te extraño, no sé por qué este amor bonito se convierte en uno caprichoso y recoroso, cuando llegas.
Quizá porque vuelvas mucho y no te acuerdas de tu nido.
Quizá porque quieres poco o si mucho aún no me ha llegado tanto.
Que pasará paloma si yo también alzó vuelo, que pasará entonces con nuestro nidito de amor.
A dónde nuestro vuelo airoso nos llevará sin nuestro querer.
Por qué a veces quiero volar contigo y otras sin ti.
Por qué cuando vuelo sin ti siento que algo falta,
que me faltan tus alitas retumbarme el aire de mi costado.
Tal vez ambos no estemos disfrutando la dicha de volar de a dos, tal vez solo nos estemos molestando.
Por qué el preponderante juego se antepone a nuestro amor
y jugamos para ver quien lleva la delantera.
Por qué esta competencia de roles y competencias se ha vuelto tan importante y por qué no lo sé por qué no puedo desistir y dejarte ganar.
Por qué ganar y morir, por qué matar y no ganar, por qué apagar y salir.