Boceto del retrato de una madre
Ramón Angel Jara
Hay una mujer que tiene algo de Dios
por la inmensidad de su amor;
y mucho de ángel ,
por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven tiene la reflexión de una anciana;
y en la vejez traba con el vigor de la juventud.
Una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida,
con mas aciertos que una sabio;
y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer que siendo pobre se satisface con la alegría
de los que ama
y siendo rica daría con gusto todo su tesoro
por no sufrir en su corazón,
la herida de la ingratitud.
Una mujer que siendo débil se reviste,
a veces de la bravura de un león
y siendo vigorosa se estremece con el vagido de un niño.
Una mujer que mientras viva, no la sabremos valorar
porque a su lado todos los dolores se olvidan;
pero después de muerta, daríamos todo lo que somos
y todo lo que tenemos por mirarla un solo instante
por recibir de ella un solo abrazo;
por escuchar un solo acento de sus labios.
De esta mujer no me exijáis el nombre
si no queréis que empape de lagrimas vuestro álbum;
porque yo la vi pasar en mi camino.
Cuando crezcan vuestros hijos,
leedles esta página
y ellos cubriendo de besos vuestra frente
os dirán que un humilde viajero
en pago de un suntuoso viaje recibido,
ha dejado aquí,
para vos y para ello,
un boceto del retrato de su madre.
¡Feliz día de la madre!
