A COCACHOS APRENDÍ

A cocachos aprendí
 mi labor de colegial
 en el Colegio Fiscal
 del barrio donde nací.

Tener primaria completa
 era raro en mi niñez
nos sentábamos de a tres
 en una sola carpeta
Yo creo que la palmeta
 la inventaron para mí,
 de la vez que una rompí
 me apodaron “mano´e fierro”,
 y por ser tan mataperro
 a cocachos aprendí.

Juguetón de nacimiento,
 por dedicarme al recreo
 sacaba Diez en Aseo
 y Once en Aprovechamiento.

De la Conducta ni cuento
 pues, para colmo de mal
 era mi voz general
 “¡chócala pa la salida!”
 dejando a veces perdida
 mi labor de colegial.

¡Campeón en lingo y bolero!
 ¡Rey del trompo con huaraca!
 ¡Mago haciéndome “la vaca”
 y en bolitas, el primero...!

 En Aritmética, Cero.
 En Geografía, igual.
 Doce en examen oral,
 Trece en examen escrito.
 Si no me “soplan” repito
ne el Colegio Fiscal.

Con esa nota mezquina
 terminé mi Quinto al tranco,
 tiré el guardapolvo blanco
 (de costalitos de harina).
 Y hoy, parado en una esquina
 lloro el tiempo que perdi
los otros niños de allí
 alcanzaron nombre egregio.
 Yo no aproveché el Colegio
del barrio donde nací...

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